Política de investigación y Desarrollo Tecnológico

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La industria de alta tecnología ha estado caracterizada en la UE durante años, por pérdidas crecientes, déficit exterior (especialmente en las dos principales líneas de alta tecnología, componentes e infraestructuras), y por pérdida de competitividad frente, a Japón y Estados Unidos. La nueva economía surgió por los cambios drásticos producidos paralelamente en la tecnología, convertida en digital y en la economía internacional transformada en una economía global. Los dos motores fundamentales de la nueva economía, el motor tecnológico y el motor económico fueron los impulsores del cambio, el primero, el más importante facilitando la utilización de los avances de la alta tecnología en los microprocesadores, reduciendo de forma significativa el tamaño de las memorias e introduciendo la fibra óptica en las redes. El motor económico esta apoyado en la globalización económica al incrementarse la competencia en determinados sectores, especialmente en el sector servicios y más concretamente en aquellos servicios que al aplicar la innovación tecnológica han experimentado un sustancial incremento de la productividad. A la vez que nuevos avances tecnológicos y una demanda creciente han ido reduciendo progresivamente los precios asociados a estos productos.

La Unión Europea debía establecer un marco de funcionamiento nuevo para este escenario de globalización e innovación tecnológica, que facilitase las transacciones en un marco seguro. Más de diez años después de haberse recomendado un código de buena conducta para los pagos electrónicos, este comercio se ha extendido con rapidez en la UE y a nivel mundial.

Para afrontar en la Unión Europea el nuevo reto de la sociedad de la innovación Y del conocimiento, se considero la conveniencia de que los Estados miembros adoptasen medidas conjuntas. En la cumbre celebrada en Lisboa en junio del año 2000, los jefes de Estado y de gobierno de la UE se propusieron dar un nuevo impulso a la economía europea, tratando de acompasar el ritmo europeo al resto de la economía mundial, al presentar la Estrategia de Cambio de la UE para los siguientes diez años o Estrategia de Lisboa. Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) juegan un papel sustancial en el proceso planteado con la Estrategia de Lisboa. En noviembre de 1999 y al amparo de la realización del objetivo de Lisboa, la Comisión Europea presento la iniciativa «eEurope» dirigida a los países miembros y países candidatos de Europa Central y Oriental. · Esta era una iniciativa global dirigida a todos los niveles de la población, desde los ciudadanos, pasando por las Administraciones Publicas y las empresas para incentivar el acceso a las nuevas tecnologías de información y comunicación. , En el año 2005 se relanzo la Estrategia Renovada de Lisboa, comprometiéndose la UE y los Estados miembros a colaborar de nuevo para garantizar un crecimiento y empleo sostenibles.

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