Logros y límites económicos de la antigua civilización

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

El apogeo de la civilización clásica, al menos en lo que refiere en su apogeo económico tuvo lugar durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Roma había absorbido ya la cultura helenística antes de dominar el Mediterráneo, y heredó los logros y las instituciones económicas helenísticas. El Imperio griego fue esencialmente marítimo, basado en la tradición que los fenicios establecieron antes que ellos.

Los imperios terrestres como Persia tenían que mantener un ejército permanente para la defensa de sus fronteras, en cambio los imperios marítimos como el de Grecia podían tener los barcos en reserva hasta que fuesen necesarios. Los romanos hicieron que las rutas de abastecimiento de su imperio fuesen las marítimas mediterráneas, lograron las mejores características de los imperios marítimos y terrestres que les habían precedido.

En su origen, los romanos eran un pueblo agricultor, la mayoría cultivaba pequeñas haciendas y respetaba el derecho de propiedad. A medida que se extendieron sus dominios, su interés por los asuntos militares y administrativos fue en aumento, pero su apego a la tierra no desapareció. El comercio no gozaba de gran consideración, se dejaba en manos de clases sociales inferiores, de extranjeros o incluso esclavos. El derecho romano, cuidaba del estricto cumplimiento de los contratos, de hacer valer el derecho de propiedad y de llegar a un acuerdo rápido en los litigios; proporcionaba un marco legal coherente y uniforme para la actividad comercial en todo el imperio.

El carácter urbano del Imperio romano fue posible por su desarrollada red comercial y la división del trabajo que la sustentaba. Roma en su momento de máximo apogeo llegó a tener una población que superaba el millón de habitantes. Como una población tan concentrada no podía mantenerse únicamente de los recursos locales, se organizaron grandes flotas para traer el trigo de Sicilia, el norte de África y Egipto.

La mayor contribución de Roma al desarrollo económico fue la pax romana, el largo periodo de paz y orden en la cuenca mediterránea que permitió que el comercio se desarrollase en las condiciones más favorables. Antes del siglo III las legiones romanas estaban constantemente ocupadas en conquistar algún nuevo territorio, reprimir algún vecino o aplastar una rebelión de nativos, pero tales alteraciones tenían lugar en la periferia del imperio y raramente afectaban a las rutas comerciales más activas. La piratería y el bandidaje habían sido eliminados casi por completo. La arteria fundamental del transporte fue el Mediterráneo, que se convirtió en la gran vía del tráfico comercial.

La población del imperio en su momento cumbre oscilaba entre 60 y 100 millones.

Es indudable que hubo una cierta mejora, lo cual simultáneamente permitió y favoreció el crecimiento demográfico.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

2 comentarios en “Logros y límites económicos de la antigua civilización”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.