Tasa Google: un riesgo para la economía española que no deberíamos correr

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El pasado mes de junio el Congreso de los Diputados decidió poner en marcha un nuevo proyecto de ley que rápidamente pasó a popularizarse como la “Tasa Google”, un Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales cuyo objetivo es empezar a regular la tributación de ciertos servicios. El impacto de un proyecto de ley de esta naturaleza es muy superior a lo que cabría esperar.

El impacto de la Tasa Google

La Tasa Google influiría en una multitud de empresas cuyos ingresos  a nivel nacional rondan los tres millones de euros, mientras que superan los setecientos cincuenta millones a nivel mundial. Al concretarse, la cantidad de dinero que podría ingresar a las arcas del gobierno español es de 968 millones de euros en el mes de diciembre del año en que entre en vigor (que está previsto que sea este mismo 2020).

Aunque pueda parecer a simple vista una buena forma de llenar las arcas públicas, el impacto que puede  tener contempla varios riesgos que hacen que muchos analistas consideren que no vale la pena poner en vigor un proyecto de ley de tal magnitud.

Impuestos españoles

Los riesgos que acarrea

El primer riesgo afectaría directamente a todo vendedor que se valga de Amazon para aumentar el alcance de sus ventas. Esto implicaría no sólo un nuevo obstáculo para el comercio digital, sino que el volumen de ventas de estos vendedores podría verse significativamente mermado. Sin embargo, se trata de un riesgo menor. El principal radica en que esta medida afectará directamente a diversas empresas estadounidenses, lo que podría ser suficiente aliciente para que se comiencen a aplicar aranceles a los productos exportados de España.

Este escenario no sería conveniente en ningún sentido en el contexto económico actual. De acuerdo a las últimas estadísticas presentadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento económico de España se mantiene a la baja, con una proyección de caída del 12,8% del PIB. De materializarse la medida de aranceles a los exportadores españoles, el panorama económico para los próximos años podría ser incluso más negativo para España.

La Tasa Google frente a los antecedentes de Estados Unidos

Si se analizan los antecedentes del gobierno de Donald Trump, no es muy difícil imaginar que las especulaciones sobre los aranceles podrían convertirse en una realidad. Ya en el pasado se ha visto como se usaron los aranceles a modo de represalia después de que se presentara la disputa por las ayudas públicas a Airbus, las cuales perjudicaron a la empresa estadounidense Boeing. Tal medida arancelaria, en el caso de España, produjo un descenso en las ventas que afectó principalmente al vino, aceite y queso.

Aranceles para España

Este antecedente es el que hace pensar que la administración de Estados Unidos podría concretar un contraataque arancelario. En otras circunstancias el impacto podría no ser muy significativo, pero en el panorama actual puede llegar a ser desastroso. Hay que recordar que la economía de España no está pasando actualmente por su mejor momento, ya que las consecuencias económicas de la pandemia de Covid-19 han provocado una multitud de debilidades en la economía interna del país, por lo cual el sector exterior juega un papel fundamental para una posterior recuperación.

La actuación de España

En vista de todo lo antes expuesto, queda en evidencia que el panorama de riesgos supera enormemente al de los beneficios. De hecho, en la actualidad no existe dentro de la Unión Europea un consenso para la aplicación de dicha medida. Por lo tanto, la actuación de España se está dando de manera unilateral, lo que implica que el contraataque arancelario sería completamente específico para los productos de España. Este hecho dejaría al territorio español en cierta forma aislado ante una imposición arancelaria.

La buena noticia es que el Gobierno español aún tiene la posibilidad de cambiar su posición con respecto a la Tasa Google, retirando por completo la idea de establecer el proyecto de ley u optando por uno menos arriesgado. De suscitarse este cambio, podría compararse con lo que le ocurrió al Gobierno francés cuando Macron intentó recaudar 400 millones de euros a través de impuestos, pero decidió retroceder para evitar un ataque arancelario dirigido a los artículos de lujo y vino francés.

En este sentido, cabe destacar que la Tasa Google no es una iniciativa propia del Gobierno de España, sino que se trata de un intento de ajustarse al marco impositivo propuesto por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Por ahora sólo queda mantenerse a la expectativa de las acciones que decida el ejecutivo nacional. En caso de que se reflexione en profundidad sobre las acciones a tomar, aún existe la posibilidad de que se modifiquen las medidas presentadas y se escojan opciones más plausibles.

Referencias

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