Gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia ¿Es la solución?

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Ante la incertidumbre económica que está viviendo España en estos momentos, muchos se preguntan si el gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia es la mejor opción.

Es natural centrarse en la búsqueda de soluciones. Además, la caída interanual que está presentando la economía es de más del 20% y el pronóstico es que, para finales de año, la caída podría aumentar hasta en un 15%. Por tanto, la búsqueda de soluciones no se trata de un simple capricho, sino de una cuestión de urgencia.

En este sentido, el gasto público parece ser el paliativo perfecto para la crisis. ¿Pero es esto así realmente? Pues bien, en este artículo profundizaremos en este interrogante.

Gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia

Lo primero que hay que aclarar sobre el gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia es que éste es un gasto que varía debido a la demanda agregada. De manera que, si la inversión y el consumo continúan bajos por el efecto de la pandemia, el gasto público tiene la capacidad de actuar como un catalizador para impulsar la economía e incrementar el Producto Interno Bruto (PIB).

Gastos por efecto de la pandemia

Quienes están a favor de esta idea consideran que el gasto público tiene la capacidad de evitar que más empresas cierren, lo que a su vez evitaría incrementar el paro.

Sin embargo, no se trata de una solución mágica carente de inconvenientes. En el caso específico de España, no se puede decir que esté completamente justificado recurrir al gasto público para apoyar al sector privado. Generalmente, situaciones de desastres como guerras o problemas ambientales de gravedad son los que suelen justificar el uso del gasto público como herramienta para apoyar el resurgimiento del sector privado.

La realidad es que la crisis actual ha sido consecuencia de un bloqueo en la capacidad productiva por parte de la administración pública. Es comprensible que se hayan adoptado las medidas de bloqueo debido a la pandemia, pero no se tendría que haber recurrido a los bloqueos si la labor para contener la pandemia hubiera sido más eficaz.

Al tratarse de una crisis generada por la administración pública, algunos detractores del uso del gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia consideran que no sería factible aplicar este tipo de medidas.

Sectores más afectados

Un aspecto que se tiene que tener en cuenta es el de los sectores más afectados. Si bien es cierto que todos se han visto afectados en alguna medida, existen ciertos sectores económicos cuya situación es tan grave que casi podría compararse con la cual podrían tener en caso de haberse visto afectados por una guerra o desastre natural.

El mejor ejemplo de esto se puede encontrar en el sector turismo. Éste representa el 14,6% del PIB de España, una cifra más que considerable. Debido a que está más afectado que otros sectores, algunos analistas consideran que este sector sí debería ser respaldado a través del gasto público, de manera que sus pérdidas se vean compensadas.

Apoyar al sector turismo mediante el gasto público podría ser una buena estrategia, puesto que existe mucha incertidumbre sobre cuánto tiempo durará la situación actual. Si no se adapta la estructura económica para soportar los efectos de la pandemia, las consecuencias podrían ser mucho peores de las que se pronostican actualmente.

Sectores afectados de la economía de España

Deuda

Otro problema que podría hacerse más grande si se recurre al gasto público para combatir el efecto económico de la pandemia es la deuda del país. Actualmente la deuda pública tiene una proyección del 95,8% por encima del PIB.

Si se aumenta el gasto público, podría ser muy arriesgado para la situación económica del país, con lo cual el remedio podría llegar a ser peor que la enfermedad. Si se opta por medidas que incrementen la deuda, España podría comenzar a atravesar una japonización económica, lo cual afectaría de manera negativa al presupuesto y entorpecería el crecimiento económico en el futuro.

Consideraciones finales

Teniendo en consideración todo lo antes dicho, queda claro que aumentar el gasto público es una medida muy arriesgada debido a la situación actual de España. Por ello, es más recomendable pensar en una reconfiguración del gasto público y no en una expansión, de manera que se adapte mejor a los efectos de la pandemia.

En este sentido, el papel del Estado no debería ser el del encargado de reactivar la economía, sino el de facilitar las condiciones para que ésta se reactive. La adopción de una estrategia de este estilo podría impedir un aumento sustancial de la deuda, a su vez que se evitaría el uso de medidas tan drásticas que podrían considerarse injustificadas.

Referencias

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.