¿Qué ocurrió con el ataque informático a la sede del SEPE?

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La mañana del 9 de marzo amanecimos con la noticia de que la web del SEPE había sido hackeada, y de repente media España contuvo el aliento porque miles de trabajadores en ERTE veían en peligro sus pagos. Desde entonces, los funcionarios del organismo trabajaban a destajo para sacar adelante el servicio… pero, ¿qué ocurrió exactamente con este ataque informático a la sede electrónica del SEPE? ¿Cómo están las cosas ahora? ¡Vamos a descubrirlo!

Al acceder hoy día a la web sel SEPE todavía se puede ver las consecuencias del ataque y que no funciona todo con normalidad

¿Qué ocurrió la mañana del 9 de marzo?

Al parecer, tras todas las informaciones recibidas, todo se trataría de un ransomware introducido en su sistema para obtener la información que poseían para, posteriormente, pedir un rescate. Normalmente así es como suele funcionar este tipo de ataques pero, todavía, no se ha informado de que hayan pedido ninguna cantidad de dinero oficialmente.

Si bien es cierto que trataron de calmar los ánimos e informar de que nuestros datos no habían sido comprometidos, no deseaban dar un comunicado oficial sobre ello. Por tanto, empezaron las especulaciones en las redes sobre si nos roban nuestra información, si iba a costar millones de euros “salir del lío”, etcétera.

Sabemos que hoy en día todos nuestros datos pueden ser recogidos y puestos en riesgo en este mundo virtual. Aunque lo intentan rodear de seguridad, siempre tiene un hueco de acceso. Al parecer, ya en 2019 existiría un informe interno según el cual ya avisaban que su seguridad podría estar afectada. Esto es así porque están trabajando con sistemas operativos demasiado antiguos y, por tanto, obsoletos. Pero no existe suficiente dinero para atender todo el abanico de necesidades que existe en la sociedad. Por ello, no se ha invertido lo necesario en este servicio y de aquellos barros, estos lodos.

Sin las renovaciones necesarias, ocurren problemas

Todos los trabajos hoy en día han sido mejorados y agilizados gracias a los procesos informáticos. Pero toda esa rapidez que logramos obtener es, en realidad, para conseguir sacar más trabajo con menor mano de obra, menos trabajadores. Consecuentemente, a menos trabajadores en una empresa, menos inversión de personal se necesita pero, ¿qué pasa si ni invertimos en personal ni tampoco en mejora de equipos para procesos de información?

Pues pasa lo que ha pasado. Y es que tal fue la gravedad del ataque informático a la sede del SEPE que no solamente afectó al Servicio Estatal Público de Empleo. También se habrían visto inmersos en el caos los trabajadores de la Seguridad Social ya que necesitan acceso a algunas informaciones del SEPE para poder contrastar datos.

Trabajo a la vieja usanza tras el ataque informático a la sede del SEPE

Durante varios días, tanto los teletrabajadores del SEPE como los que trabajan de forma presencial en la oficina, no pudieron tener acceso a su labor. Eso ocurrió porque cerraron todas las interfaces para intentar bloquear una mayor expansión del virus mientras trataban de eliminar así su existencia.

Esto ha producido que actualmente no ande operativa al cien por cien la web. De hecho, todavía podemos acceder a ella y en algunos servicios nos aparece la imagen de mantenimiento de la misma.

Algunos accesos de la web del sepe todavía están en mantenimiento como, por ejemplo, al desear acceder a la consulta de la prestación

Si bien es cierto que mediante el certificado digital podemos acceder ya a muchos servicios como la solicitud de ayudas, actualmente todavía no están operativos todos los sistemas. Todavía no podemos, por ejemplo, visualizar el estado de prestaciones.

Lo malo del ataque informático a la sede del SEPE no es solamente que no podamos acceder por nosotros mismos a algunos servicios que necesitamos. Los propios trabajadores andan desbordados porque, pese a haber atendido al público tanto presencial como telefónicamente, han tenido que trabajar a la antigua usanza. Es decir, con papel y bolígrafo atendían para posteriormente volcar dichos datos en el sistema. Cuando puedan tener acceso, obviamente.

Años de reclamaciones laborales sin atender

Todo esto va a repercutir en el consiguiente retraso de prestaciones y ayudas. De media, se realizan unas cien mil solicitudes de cita previa siendo más de la mitad, según indican sindicatos, para tramitar una prestación. Si han estado varios días sin acceso a su red, imagínense después de tantos días, volcar todo lo anotado a mano en su sistema informático.

El Ministerio de Trabajo ha tratado de calmar a todo el público informando que no existe ningún tipo de problema con las solicitudes y trámites realizados antes del ataque. En las solicitudes que ya estaban aprobadas no se pierden derechos y se renuevan automáticamente.

Han tratado de conseguir la máxima colaboración de sus trabajadores pidiéndoles que asistan al trabajo durante el fin de semana. Esto es así para poder mejorar la situación y aliviar la carga de trabajo obtenida tras dicho hackeo. Pero, ni con el intento de tratar de dividir todo el trabajo incluyendo los fines de semana, se puede lograr restaurar el volumen de trabajo al nivel anterior al ataque.

Tampoco se pudo lograr crear un doble turno de trabajo, es decir, que hubiera un turno de mañana y otro de tarde. Por lógica, sería lo más sencillo para momentos as,í puesto que siempre se saca más trabajo. Pero tampoco se trata de esclavizar a un trabajador ya volcado en su labor a su máxima producción posible.

Trabajadores con exceso de carga laboral

Miles de personas pensarán que, habiendo tanta gente en paro, lo más sencillo es que saquen gente de ahí y les den puestos de trabajo. Siendo sinceros, son hechos puntuales que, nos guste o no, pueden ocurrir y para lo que pensamos sería sencillo, habría muchísima burocracia y no se puede ejecutar de un día para otro.

Actualmente, los empleados se hallan dando el cien por cien de ellos mismos. Ya se vieron desbordados por los ERTE gracias a la pandemia que azotó el país el año pasado y con esto han vuelto a repetir proceso. Tengamos en cuenta que su sobrecarga de trabajo conlleva una carga de estrés que afecta su organismo.

Llevan reclamando muchísimo tiempo tanto la falta de medios como de personal. Ahora mismo no pueden hacer nada más que tratar de redoblar de nuevo sus esfuerzos para lograr ponerse al día tras lo acontecido. Pero lo cierto es que lo único que nos ha demostrado el tiempo es que no se trata de personal que se queje por gusto, como dirían algunos, sino por necesidades y carencias. Carencias de mano de obra humana, carencias de actualizaciones de sistemas, carencias, básicamente, de invertir en un servicio que día a día utilizamos todos los españoles y que vemos como a la mínima es afectado por adversidades ajenas a sus trabajadores.

Consecuencias tras el ataque informático a la sede del SEPE: ¿cuál es el estado actual de la incidencia?

Lo que tenemos claro cien por cien a día de hoy es que los procesos serán restaurados paulatinamente. Siguen tratando de poner todos los datos al día, pero no todos los trabajadores van a poder cobrar cuando pensaban que lo harían. Puede ser que la actualización de todo tarde como medio mes y, por tanto, los cobros no se acaben restaurando plenamente hasta el mes de mayo. Esto es así porque, si no están puestos todos los datos en sistema antes de final de mes, en abril no se podrá cobrar lo que no haya ya incluido en marzo.

Desde aquí solamente os emplazamos a recordar que, como dijo Khalil Gibran, “por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. Sabemos que todo volverá a la normalidad plena en su sistema informático tarde o temprano; pero, mientras tanto, trabajemos un poco más la paciencia tal y como nos está enseñando el Covid-19 y estos dos últimos años.

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