¿Cómo reclaman los afectados de Popular?

Tanto los accionistas como las personas que sean titulares de bonos convertibles y deuda del Banco Popular tan solo cuentan con una posibilidad si desean recuperar el dinero que invirtieron en estos productos. Esta solución es presentar una reclamación por vía judicial. Es cirto que en el esquema de resolución que fue por parte de la JUR queda establecido que tanto los accionistas como los acreedores del Banco Popular están obligados a ser los primeros en asumir las pérdidas, hay diferentes vías para hacer la reclamación en función a las circunstancias especiales que tiene cada caso. A través de Sánchez Romero, los afectados popular  pueden pueden saber en qué estado se encuentra su caso.

Por un lado, hay que estudiar los casos donde se tenga en cuenta la responsabilidad por el contenido del folleto (Ley del Mercado de Valores). Por otro lado, hay que tener en cuenta los casos donde intervenga la acción de nulidad por vicio en el consentimiento por error en las características del producto adquirido. También intervienen en algunos casos las acciones penales, así como emprender acciones de nulidad motivadas por vicio en el consentimiento por error en la información financiera publicada por la entidad bancaria cuando se produjo la adquisición de la acción.

Otra posibilidad a contemplar es la indemnización por daños y perjuicios derivada del incumplimiento contractual que está recogida dentro del Código Civil. Del mismo modo, existe la posibilidad de iniciar la reclamación de responsabilidad contra los administradores. En última instancia, se pueden contemplar las reclamaciones frente a la administración: cada caso requiere un tratamiento personalizado de cara a reparar el daño sufrido.

Aunque todos los accionistas del Banco Popular tienen el derecho a reclamar, el momento en que se adquirieron las acciones es determinante para conocer las garantías de esta reclamación.

En el caso de que las acciones se adquiriesen dentro de la ampliación de capital que se produjo en el año 2016, se puede reclamar. Cuando el Banco Popular ofreció información en su ampliación de capital de ese año, no la ofreció de manera correcta; además, una gran cantidad de los clientes que se hicieron con las acciones lo hicieron suscribiendo además un préstamo con esta entidad bancaria.

Pedir perdón es de sabios

pedir perdónSin ninguna duda algo que en ocasiones raramente hacemos es pedir perdón, y este post me gustaría pedir perdón a una persona.

Antes de ello, me gustaría recordar que el perdón se puede realizar por diferentes motivos, y que este es reconocido por todas las religiones universales del planeta. De hecho, estas recomiendan:

  • Perdonar a los demás
  • Pedir perdón por las ofensas realizadas
  • Solicitar el perdón divino de los pecados

Dicho esto, y sin entrar demasiado en detalle, me gustaría pedir perdón a Martín de DoctorProAudio. Hace ya un año creo que tuve en mi mano realizar algo ante una petición formal, coherente y llena de razón  y, en lugar de ayudar, contesté de mala manera y ofendí a una persona que en ningún momento lo había hecho conmigo.

Es por ello, que publico esta entrada en Mafius, no ya sólo como carta de perdón y aceptando que hice las cosas mal, sino también como reconocimiento formal ante él de que realicé las cosas mal.

El divorcio express online se consolida

Divorcios expressEn el año 2005 se aprobó por el Parlamento Español la denominada Ley del “divorcio express” (Ley 15/2005, de 8 de julio), que modificó el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio, dando una nueva regulación a los procedimientos matrimoniales. El término “divorcio express” no figura en ninguna normativa, sino que el mismo ha sido usado en el lenguaje diario para referirse a un divorcio más rápido y sencillo, que es el que se facilita a partir de la Ley mencionada.

Una de las principales novedades de este cambio legislativo es la eliminación del requisito de estar previamente separado durante el transcurso de un año, con sentencia judicial a tal efecto, para poder solicitar el divorcio. Por tanto, ya no es necesario el paso previo de la separación para instar el divorcio, que puede solicitarse directamente. Esto hace que se evite un doble procedimiento y que los cónyuges puedan ahorrarse tiempo y también dinero. Sin embargo, la Ley también prevee la posibilidad de optar por la separación judicial como figura autónoma, para aquellos casos en los que los cónyuges no deseen la ruptura del vínculo matrimonial.

Otra novedad importante que fue introducida es que, en la actualidad, para la interposición de la demanda de separación o divorcio, sólo se requiere que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio.Esta medida fue, además, una de las más polémicas en su momento.

A raíz de la entrada en vigor de esta normativa legal, coincidente en el tiempo con el desarrollo y popularización de Internet, surgieron web de despachos de abogados, que ofrecen servicios de divorcios online. Esta oferta jurídica se ha consolidado en los últimos años y cada vez son más las parejas que confían la tramitación de su divorcio express a esta vía, tanto por el ahorro económico, como por la comodidad que supone.

Esta nueva forma de tramitar un procedimiento de divorcio o separación han hecho que la tramitación del divorcio express sea más sencillo y, por tanto más “express”.

Los requisitos para poder divorciarse por esta vía son dos. El primero es que se trate de un divorcio de mutuo acuerdo, es decir, que ambos cónyuges deseen tramitar el divorcio y que no haya discrepancia en las medidas que se quieren aprobar. Estos acuerdos son tanto las referentes al reparto de los bienes comunes, si los hay, como los referentes al uso de la vivienda o a los hijos, tales como la custodia, el régimen de visitas del progenitor no custodio o la pensión alimenticia. El segundo requisito es que hayan pasado más de tres meses desde la celebración del matrimonio.

El principio de la irretroactividad de las leyes

irretroactividadNormalmente, todas las disposiciones normativas se cierran con una serie de disposiciones transitorias que pretenden resolver el problema del cambio legislativo.

A nivel de principio, todos los ordenamientos contemporáneos contienen una regla general favorable a la irretroactividad de la ley, como regla de máxima (artículos 2.3 del código civil y 9.3 de la constitución).

Desde el código civil de 1804 (Francia, “Code Napoleon”) hasta nuestros días, la irretroactividad de las leyes ha estado conectada al principio de seguridad jurídica.

La ley puede ser retroactiva si no es disposición sancionadora no favorable o restrictiva de derechos fundamentales.

Los principios generales del derecho

Principios generalesLas normas que se contienen en estos principios se aplican sólo en defecto de ley o costumbre aplicable.

Estos principios deben ser entendidos como medio para negar que los jueces tengan las manos libres a la hora de fallar un pleito.

Los principios generales se integran por los principios del derecho tradicional, por los principios del derecho natural, por las convicciones ético-sociales de la comunidad, y por los principios lógico-positivos, o lógico- sistemáticos. Éstos últimos son los criterios generales que, por inducción, se infieren de las disposiciones concretas.

Publicación y vigencia de las disposiciones normativas

Publicación normasEl código civil establece como necesario para la vigencia de las leyes su publicación completa en el boletín oficial del estado.

La publicación de una disposición normativa cualquiera facilita la determinación de la fecha de entrada en vigor de la misma.

Las disposiciones estatales se publican en el boletín oficial del estado; las autonómicas, en el boletín oficial de la comunidad correspondiente (constitución de 1978).

Una ley entre en vigor, salvo disposición contraria, a los 20 días de su publicación. Este periodo de 20 días se conoce como vacatio legis (artículo 2.1 del código civil).

Las leyes de ámbito temporal son aquéllas en las que se establece un periodo de vigencia (por ejemplo, las leyes generales de presupuestos, que son anuales). Sin embargo, lo normal es que no tenga límite, y sólo se deroguen por otra ley (artículo 2.2 del código civil).

La derogación depende de la nueva ley, que puede:

  • Dejar absolutamente privada de efecto y vigencia a la ley anterior (derogación total)
  • Establecer una derogación parcial (por artículos)