¿A quién pido yo una subvención?
En el estado federal, perdón, comunitario español existen como en muchos otros, aunque en mayor medida si cabe, una serie de subvenciones que abarcan diferentes ámbitos. Uno de ellos en los que voy a centrar el artículo de hoy trata de las subvenciones a las empresas por adquisición de mobiliario, creación de nueva empresa, ampliación, etc. Estas subvenciones suelen ser muy muy cuantiosas. Tan sólo hay que leer el BOE un día para ver la cantidad de cientos de millones de euros que se dedican a subvencionar a empresas por diferentes motivos. El caso es… ¿A quién se la pido?
Pues es una pregunta realmente jodida de contestar, ya que la mayoría de los empresarios no tienen ni puñetera idea de a quién pedírselas. ¿Por qué? Pues sencillamente porque el lío de competencias que existen entre órganos estatales es bestial. Existen concesiones concedidas por los ayuntamientos de los municipios, subvenciones por las provincias, por las comunidades, por el estado y ya no entramos en otras como pueden ser las subvención se ajuste a tu tipo de negocio, volumen de facturación, número de empleados, número de subvenciones anteriormente concedidas o número de amigos dentro del ayuntamiento. Aunque sinceramente entrar en eso sería ya la hostia, porque realmente tan sólo enterarte de dónde debes pedirla ya es mucho.
Indudablemente después de por fin saber qué subvención es la que se ajusta a tus características como empresa tocan los trámites. Aunque eso ya lo hablaré más detalladamente en otro caso. Centrándonos en lo que he dicho en el anterior párrafo a más de uno se le quitan las ganas por completo de pedirlas. Y así ocurre, a más de uno se le quitan las ganas. Lamentablemente cuanto somos muchos la cosa cambia bastante. Y cambia porque los que son muchos son las grandes empresas, esas que tienen un volumen de facturación enorme y que se pueden permitir tener a gente dedicada casi exclusivamente al tema de las subvenciones. Después de todo, con que consigan un par al año ya les sale rentable. Esto se transforma en algo muy curioso que se puede observar en el BOE: Que la mayoría son sociedades anónimas (forma jurídica escogida por las grandes empresas) y por lo tanto son las grandes empresas las que se benefician de más ayudas mientras que el pequeño empresario: que probablemente lo necesita más que las otras, se tiene que comer los mocos literalmente.
Por supuesto esto además de eso ha provocado que existan en el mercado empresas que se dediquen literalmente a conseguir subvenciones a cambio de porcentajes de esta misma, como puede ser un 10% según he llegado a ver. ¿Verdaderamente hace falta llegar a estos extremos? Estamos con lo mismo. Si el objetivo de las subvenciones es incentivar, ¿por qué no incentivamos al pequeño empresario para que pueda dar el gran salto? Las grandes empresas no necesitan incentivos para hacer nada, el económico les basta y el pequeño empresario es el que en muchos casos se ve comprometido con ese incentivo ya que agrandar su empresa supone jugarse la casa; literalmente.

pura demagogia,bestial la cantidad de tonterias que pueden salir de boca de un niñato de papa y mama que juega a periodista….y te lo dicen un funcionario.ale.para que tengas algo que criticar al estado español!
Hola,
Perdón por el retraso. Estaba probando el Lambo.
Saludos,
Iván.
En mi opinion te sobran palabras mal sonantes, pese a que este blog este destinado a la juventud y tal, en mi opinion compartes pocas ideas, mentalidad y estilo de vida con la juventud actual. Por esto deberias ser menos partidista y preocuparte en realidad por lo que le preocupa a los jovenes, todo de forma objetiva, pero imprimando tu caracter. Porque aunque mis ideologias se acerquen más a la derecha tu blog parece creado por las nuevas generaciones del PP. Sin mas me despido. Un saludo, nos vemos en septiembre