¡Qué bien!, 16 años después tenemos el AVE en España (con la velocidad también de hace 16 años)
AVE es la marca comercial desarrollada en 1992 por Renfe para designar a su segmento de trenes de alta velocidad y de largo recorrido. Durante muchos años hemos tenido algunos trenes como el Talgo que superaba los 200 Km/h y tuvo un gran éxito en trayectos como Madrid-Sevilla debido a que hacían el recorrido en menos de la mitad de tiempo que los trenes convencionales. Con la llegada del AVE Serie 100 justamente hace 16 años la impresión que dio a la gente no sólo fue excelente, sino además abrumadora debido a lo significativo que era el poder tener esos trenes que parecían sacados directamente de Japon en nuestro pequeño país. El año pasado estos mismos trenes fueron “tuneados” para dar un aspecto más moderno interior y exteriormente sin embargo su sucesor, la Serie 104 de Renfe ya empezó a ocupar posiciones en el 2003 que tenía sensibles mejoras.
Muchas personas hasta aquí pensarán que es todo normal, es un tren de alta velocidad y ya está. ¿Qué ocurre? Pues indudablemente ocurre que los trenes por los que estamos viajando son producto del pasado, de una tecnología de hace 16 años y con una duración aproximada de entonces de unos 30 años a partir de esa fecha. Sin embargo realmente el verdadero pistoletazo de salida de los trenes AVE en España se ha dado 16 años después que es cuando estamos viendo las inauguraciones por parte del gobierno además de sus problemas. No sólo durante estos 16 años no hemos evolucionado a algo mejor, sino que además pretendemos dar una sensación de tren de alta velocidad cuando realmente no podemos pasar en ninguna línea de 280-300 Km/h siendo una velocidad normal en la mayoría de ellas de 250 Km/h. ¿Y qué se mueve por el mundo mientras tanto? Pues casi podríamos decir que vuela más que se mueve. En Francia por ejemplo ya tienen trenes que van a 575 Km/h, que en muchas comparativas es el doble que los nuestros.
Mientas que en otros países la batalla de los trenes Vs. aviones la tienen ganados estos primeros por mucho debido a su rapidez muchos de nuestros viajeros sin embargo se plantean si realmente merece la pena ir en AVE con la correspondiente bonificación que recibiría este por tener más billetes vendidos. ¿Cuántos viajeros Madrid-Barcelona se plantearían coger el avión si tardara 1 hora menos en llegar el tren? Además de no hablar de la comodidad que supone el no tener que estar esperando en ninguna parte.
Ya se suele saber que en España el I+D no suele estar muy desarrollado, pero verdaderamente la cantidad de millones de Euros que fomento está gastando en esto sin haber dedicado antes fondos a permitirse una renovación a estas líneas me parece indignante.

Lo bueno seria saber que propones tu para resolver dicho problema.
Por una vez que dice algo sensato no le pongas pegas y le pidas soluciones.
No se si se ha molestado Vd. en comparar la orografía francesa con la española. Además las líneas ferroviarias francesas de alta velocidad son para uso exclusivo de máquinas adaptadas para ello, en cambio, la versatilidad que ofrece la red ferroviaria de AV española es mucho mayor, pues pueden circular por esas líneas maquinas polivalentes de alta velocidad como es el Talgo 200, pudiendo hacerlo después en vías de ancho nacional haciendo un cambio de ancho de ejes. Cosa que con el TGV francés y sus líneas sería impensable.
Resumiendo: la gracia de la alta velocidad española no está en la velocidad punta, sino en que puedo montar en un Talgo 200 en Cádiz y bajarme en Barcelona, usando líneas tanto de ancho nacional, como de AV, alcanzando como media el Talgo 200 hasta 220 KM/H sin ser un AVE y sin necesidad de trasbordos.
Eso de que el tren de alta velocidad francés va a 575 km/h es una verdad a medias. En abril del año pasado, un prototipo de Alsthom llegó a alcanzar dicha velocidad. Pero, no fue más que una prueba para ver hasta dónde podía llegar el tren. De hecho, el Talgo 200, en el banco de medidas de la DB en Múnich alcanzaba 400 km/h sin problemas, pero luego no va a esa velocidad en líneas comerciales.