¿Qué padre habla bien a sus hijos?
Se habla mucho de la delincuencia juvenil, de la generación perdida, locos alcohólicos al volante y demás apelativos hacía la población juvenil española. No niego que sea verdad; aunque tampoco niego que pagan justos por pecadores. Sin embargo, ¿es culpa de los chavales? o ¿son producto de la mala educación transmitida de sus padres? Sin querer generalizar, aunque siempre es inevitable en este tipo de artículos debo decir que bajo mi punto de vista el 99% de los casos en los cuales los jóvenes salen rebeldes probablemente tan sólo son producto de lo que sus padres han hecho con ello. ¿Por qué?
Durante mi vida recuerdo una serie de sucesos que no creo que olvide en lo que me queda. Hace unos años vi a una madre gritando a su hijo que se agarraba a una barandilla para bajar las escaleras en un día de lluvia: ¡COMO TE MANCHES EL ABRIGO DE FRÍO A HOSTIAS! Tampoco hace mucho recuerdo que enfrente de mi casa había un par de matrimonios hablando por la tarde mientras que sus hijos daban unas patadas a la pelota. El padre de uno de ellos en un ataque de cólera chilló ¡SI ES QUE NO SE PUEDE NI HABLAR JODER! Y se fue a por la pelota de su hijo para que este dejara de jugar ya que les molestaba mucho que su hijo dijera ¡Pasa! - Un minuto después se puso a dar pases con él -. Tampoco hace demasiado mientras bajaba una calle vi como un tipo pegaba de hostias a su hijo en la espalda por un motivo que todavía no sé. Esa circunstancia costó que nos acabáramos pegando.
Son tan sólo unos ejemplos de lo que uno se puede encontrar por la calle mientras pasea tranquilamente o cuando se asoma a la ventana cuando oye gritos descontrolados. No soy psicólogo, aunque a mi madre le hubiera gustado que lo fuera, pero lo que me permite mi razonamiento dentro de los límites que tengo es que el tipo de efectos que puede tener el pegarle de hostias a un chaval, gritarle por gilipolleces o hablarle como si fuera una persona con cierto retraso mental pueden tener una cierta relación entre las personas que se ponen hasta arriba de alcohol cuando quedan en los macrobotellones, las que conducen tras haberse bebido 4 copas o las que se pegan porque alguien haya mirado el culo, con pantalones ajustados y con el tanga por fuera, a su novia.
También sé, dentro de los límites de un non-psychologist, que los rasgos de la personalidad de cada uno son producto de la genética y de las circunstancias históricas de nuestra vida que han hecho que seamos más agresivos, más incrédulos, etc y que son muy difíciles de cambiar. Por lo que se me plantea la duda de si esos daños que los padres pueden hacer a sus hijos son irreparables en muchos casos. En este caso, incluso aunque no haya hostias, si un tipo habla mala su hijo en público su hijo(como el padre futbolero) ¿no debería ser igualmente penado como si le pegara? Y no me refiero sólo por las instituciones judiciales, sino por la moral del pueblo. Porque muchas personas probablemente me darán la razón en este artículo. ¿Pero cuántas le hubieran dicho algo al padre?

cada vez te pareces mas a los boletines juveniles que se reparten en mi parroquia los domingos por la mañana
Nada que comentar hoy, se trata simplemente de un problema de falta de educación grave de los padres. Hay muchos así.