Nuestro Facebook Nuestro Tiwtter Subscribe al Feed

Política económica en el periodo clásico

Economía cíclicaEn el siglo XX, el relieve y el prestigio de los economistas ha crecido en proporción a su capacidad para traducir la teoría económica en política económica., son asesores de gobiernos, miembros de instituciones que crean política económica e investigadores  en diversos think tanks ( servicios de estudios o grupos de investigación) que preparan análisis de temas económicos corrientes.

De igual forma, los economistas de los siglos XVIII y XIX, se esforzaron por hacer que la teoría económica se interesase por temas de política pública.

Tres de las personalidades más influyentes de la época; Nassau Senior, John Stuart Mill y Sir Edwin Chadwick. Senior, ocupaba una posición relevante titular de la cátedra Drummond de Economía Política en la Universidad de Oxford, y consultado con frecuencia por el gobierno británico. Mill, no sólo el principal economista de la época sino también miembro del Parlamento y portavoz cualificado de algunas reformas benthamitas. Chadwick, último secretario de Betham antes de la muerte de este en 1832. No sólo forjaron soluciones originales  y creativas a los problemas que veían en la sociedad británica, sino que también anticiparon muchos temas que han aparecido en la Norteamérica del s. XX

El laissez faire en la teoría y en la práctica

Las cambiantes limitaciones institucionales durante los siglos XVI y XVII en Inglaterra acabaron con el sistema de regulación que se conoce como mercantilismo, hacia 1640, las regulaciones económicas que limitaban la competencia se retiraban, a medida que la autoridad se desplazaba del monarca al Parlamento y los tribunales. La mejor época del laissez faire, fue en el s. XVIII, prolongándose hasta el último cuarto del XIX. Los argumentos de la riqueza de las naciones abrió los ojos de la gente a los beneficios económicos de un sistema de libertad natural y que aceleraron la tendencia a la desregulación

Las ideas de Nassau Senior sobre el trabajo infantil y las leyes de fábricas.

A partir de 1814, el Parlamento británico aprobó una serie de leyes rigurosas, regulando el empleo de niños, adolescentes (- de 18) y mujeres adultas. En 1833, los primeros esfuerzos legislativos, se aprobó la primera ley eficaz, bajo el patrocinio de Lord Althorp. La Ley Althorp prohibía el empleo de niños menores de nueve años y limitaba las horas y condiciones de trabajo de los que tenían entre 9 y 18, para los reformadores fue un gran paso en política social. Senior estuvo en el centro de la discusión, y su papel nos proporciona una visión de las implicaciones políticas de la economía clásica.

Justicia distributiva y laissez faire; la política social y económica de J.S. Mill.

A la vanguardia de los que exponían políticas progresivas en cuanto a educación, bienestar, sindicatos e igualdad de la mujer.  El interés más amplio de Mill  por la justicia distributiva a largo plazo era el sello de su pensamiento social. El mecanismo para las propuestas era el establecimiento de incentivos adecuados para fines deseables. Sus propuestas de reforma se basaban coherentemente en medidas de <mercado>. Reconocía la naturaleza y la importancia de los incentivos económicos como guía de la acción humana.

 El utilitarista como artífice de la política económica: La economía política de Sir Edwin Chadwick.

Mill defendió la propiedad privada, la libertad personal y el gobierno descentralizado, aun cuando a veces pareció estar dispuesto a buscar el compromiso de estos fines con la ética utilitarista del mayor bien para el mayor número.

Chadwick se inclinó más ante el altar utilitarista, genuino burócrata, intervino, en prácticamente todos los proyectos intervencionistas entre 1830 y 1890. Odiado por muchos y temido por algunos. Comprometido en el diseño e instrumentación de la legislación económica y social inglesa durante más de 30 años. Se acreditó como fuera motriz de la mejoras que se fueron introduciendo en las Leyes de Pobres, suministro de aguas, desagües, salud pública, administración civil, arquitectura escolar, educación de los niños pobres y muchos otros programas. Con Betham, fue un de los principales proponentes de un principio competitivo.

Sin embargo, a diferencia de Mill, tenia pocas credenciales como economista formal. Más bien era un abogado y funcionario civil.

Sería casi imposible encontrar alguien en el siglo XIX que viera de una forma más clara la variedad y los tipos de problemas económicos con los que se enfrentaban los modernos artífices de la política.

Conclusión

Los autores clásicos como Senior, Mill y Chadwick, junto con pensadores como Malthus y Ricardo, dispusieron el escenario para los desarrollos políticos del s. XX. Aunque los tiempos han cambiado, muchos de los problemas con los que se enfrentan actualmente las economías capitalistas son los mismos con los que se enfrentó Inglaterra hace más de un siglo.

Se vieron obligados a tratar las consecuencias de las formas emergentes de la competencia industrial y de mercado. Cuando los mercados no proporcionan los resultaos óptimos, pueden llevarse a cabo modificaciones legales y legislativas que proporcionen incentivos para alcanzar soluciones económicas y sociales mas deseables.

La diferencia entre los economistas como artífices de política, radica en la clase y volumen de las intervenciones  que se consideran necesarias u óptimas. Las diferencias entre Mill y Chadwick son particularmente instructivas.

Tanto Mill como Chadwick apoyaron intervenciones del gobierno. Ya en el 32 Mill justificaba intervenciones legislativas basadas en externalidades y en principios de free rider. La diferencia con Chadwick es que Mill se mantenía escéptico  en cuanto a la consolidación del poder económico y político en una autoridad central.  Este último apoyó algunas de sus propuestas pero no todas. Ambos creían que los incentivos y presiones competitivas tenían que instaurarse dentro de  instituciones socioeconómicas para el mejoramiento de la humanidad.

Mill  abarcó el advenimiento de la democracia representativa y su recurso al Estado para lograr la igualdad de circunstancias. Puso sus fuerzas en  un nuevo compromiso entre los seres humanos y su entorno, y confió en que la educación y la herencia liberal de su país obrarían de tal manera que todos los ciudadanos podrían llegar a compartir la libertad y la propiedad de un mundo más equitativo. Chacwick, por otra parte, participó muy poco en esta confianza.


top bar
bottom bar

Comparte este artículo:


Sigue nuestras actualizaciones

Recibe las noticias por email:

« »

Dejar un comentario