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Objetivos de la integración económica

A la integración económica se la considera una de las vías más idóneas para incrementar el nivel de bienestar entre los países que forman parte del área de integración. Desde el puno de vista económico la integración regional es observada como una de las formas actuales preferidas para lograr incrementar el nivel de competitividad de las economías. Además se facilita en buena parte la cohesión política de los Estados miembros al fomentar la preocupación por la mejora común, en lugar de mantener enfrenamientos comerciales o imponer obstáculos a los intercambios.

Los objetivos de la integración económica serán progresivamente más complejos a medida que se vaya profundizando en la misma.

El objetivo básico de cualquier proyecto de integración es la libre circulación de bienes. La teoría económica tradicional nos dice que la integración económica se traducirá en un mayor bienestar que vendrá afectado: 1. Por un cambio en la cantidad de bienes producidos, 2. Por una alteración en el grado de discriminación entre los bienes nacionales y los bienes importados, 3. Por una redistribución de los ingresos entre los ciudadanos de un mismo país, 4. Por una redistribución de los ingresos entre los ciudadanos de los diferentes países.

El aumento  de la interdependencia de las economías de los países que forman parte de un área de integración será tanto más positiva cuanto mayor efecto tenga sobre: la competencia, la libre elección de los consumidores, la especialización de la producción según los principios de la ventaja comparativa y el desarrollo de las economías de escala.

El segundo escalón en los objetivos de integración es la libre circulación de los factores de producción (capital y trabajo) que permite, no solo la mejor asignación del capital, sino también la reducción de las desigualdades regionales en cuanto al empleo y un mayor acercamiento de los salarios.

Entre los primeros que analizaros la influencia que el comercio internacional tenía sobre los factores se encuentran Heckshen y Olhin, que dieron lugar al teorema de Heckshin-Olhin según el cual el comercio existe porque los países tienen diferente dotación de factores.

La interrelación entre intercambios comerciales y libre circulación de factores de producción ha acarreado múltiples debates. Por ejemplo, J. E. Meade considera que para que la mano de obra se siena motivada a desplazarse a otro lugar de trabajo, la diferencia de salario debe superar el cose del desplazamiento más los coses intangibles no cuantificables.

Todo ello se aproximará a la realidad cuanto más elevado sea el nivel de desempleo en el lugar de origen, cuanto más reducida sea la cobertura social de desempleo en dicho lugar de origen, cuanta mayor información exista sobre los puestos de trabajo en el área y cuanta más racionalidad se aplique a los desplazamientos de los trabajadores.

Parece probado, por la experiencia de la UE, que el comercio reduce la diferencia de los precios de los factores siempre que las condiciones de producción sean similares entre los países miembros del área de integración. Si bien la libre circulación de la mano de obra parece que puede verse afectada por una liberalización comercial, la liberado de movimientos de capitales tiene un carácter más internacional y no tiene tantas restricciones intangibles.

A medida que se aumenta en la integración económica se requiere una mayor coordinación de las políticas macroeconómicas, tanto monetaria como fiscal, una política regional para fomentar la cohesión social, una política de competencia para evitar la distorsión de los mercados, y una estrecha coordinación de las políticas presupuestarias.

Otros de los aspectos que completan el funcionamiento económico y monetario de los países que forman pare de un área de integración regional es el establecimiento de una moneda común.

Se considera que una vez que la coordinación de la política económica y monetaria se haya hecho realidad, razones no solo económicas sino también sicológicas pueden aconsejar el establecimiento de una moneda única, siempre que ésa no vulnere la voluntad de los ciudadanos; para lo que hay que tener en cuenta principalmente: los coses y beneficios que conlleva su adopción, la integración económica y monetaria que se haya logrado, y la voluntad política de los Estados miembros. Finalmente en el último estadio de integración se produce una aproximación o unificación de las políticas nacionales, regionales, etc.


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